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Mamá Europa, puertito de la Extrema Europa en este
rincón del Coño Sur, está ubicada en Viena,
Varsovia,
Berlin, Amsterdam, Roma, Kiev, Buenos Aires y otros
sitios igualmente próximos entre si.
Es que la patria, además de estar en el lenguaje,
en el arte y en los paisajes, se encuentra en las comidas de la niñez.
Por eso hacia ella y sus alrededores nos dirigimos para poder pensar
esté menú.
En momentos en los que la mayoria de las veces el mundo
se apresura hacia adelante sin mirar a quien pisa,
elegimos ir a
contracorriente y dar un gran paso atrás, hacia terreno seguro
y conocido.
Quien venga a comer a Mamá Europa encontrará a
algunos viejos conocidos en este menú; nada de cilantros,
carpaccios
o jengibres figuran en los ingredientes de nuestras recetas, si
en cambio las cebollas doradas, los ajos
y las papas y el caldo
de pollo y todas esas cosas simples que tanto trabajo dan para
que salgan bien,
porque si no cualquier error se notaria inmediatamente.
Ninguna de nuestras recetas se arma en torre. Por el
contrario, preferimos llenar horizontalmente los platos,
para que
la comida se desparrame en ellos con la lenta gracia que tenian los tiempos
idos.
Hicimos Mamá Europa para recobrar esos
sabores de la niñez, único estadio en el que el adulto
que pueda volver
a ella recobra algo parecido a la felicidad.
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